Bus sorpresa y un patrimonio industrial por explorar

El pasado sábado, algunos miembros de Barcelona Travel Bloggers asistimos a la ruta en bus que iniciaba la Setmana del Turisme Industrial (del 5-13 de noviembre) organizada por la Xarxa de Turisme Industrial de Catalunya (XATIC). A lo largo de esta semana y bajo el lema com es fan les coses (como se hacen las cosas), se puede visitar los museos, las antiguas fábricas, minas o colonias textiles de diferentes localidades catalanas que forman parte de esta entidad. Todos estos espacios organizan una agenda de actividades única y para el disfrute de todos gustos y edades.

Mi experiencia en la ruta ‘Art i Tecnologia’

El bus a ciegas es una novedad que XATIC ha presentado este año con el factor sorpresa de por medio. Hay unas 6 rutas a escoger (Art i Tecnologia, Aigua, Energia, Suro i Pa, Aigua i la Tècnica y Tradicions Dolces) de la que sabes el lugar de inicio pero no el recorrido ni los espacios que visitarás.

Ninguno de los asistentes sabía cual era su destino ni que espacios se visitarían a lo largo del día. El único dato era que el bus nos esperaba en els Jardinets de Gràcia de Barcelona a las 9.30h para iniciar la ruta ‘Art i Tecnologia’. Como es lógico, y por la temática de mí blog, creí que realizar un recorrido por espacios museísticos, que posiblemente anteriormente habían sido industria, sería una forma de redescubrir la ciudad. Para nuestra sorpresa, y tras una larga explicación de nuestra querida guía Sílvia aludiendo a todos los municipios del área metropolitana de Barcerlona, el bus salió de la ciudad dirección el Vallés Occidental. Nuestro destino sorpresa fue terminar en la ciudad de Terrassa. 

Sociedad General de la Electricidad

En esta ciudad catalana, con un pasado industrial muy rico, nos llevaron a hacer una ruta por los edificios modernistas más emblemáticos (con pasado industrial claro está) y una visita al Museu Nacional de la Ciència i la Tècnica de Catalunya (mNACTEC). Por la tarde, el bus  nos acercó a la pequeña localidad de Esplugues de Llobregat, lugar donde pudimos acercarnos al apasionante mundo de la rajola (los azulejos) y descubrir que Catalunya tiene una larga tradición de producción de cerámica con la visita guiada al Museu de Can Tinturé y el centro de Cerámica y Arqueología industrial, más conocido como La Rajoleta.

A continuación os explico con un poco más detalle que es lo que pude conocer personalmente en estas tres paradas. Que por cierto, a nivel personal, me encantaron porque no había tenido ocasión de visitarlos con anterioridad. Y, como no, estar rodeada de arte siempre es motivo de alegría.

Casa Alegre de Sagrera

 

Primera Bus Parada: Ruta Modernista por Terrassa

Realizamos una ruta modernista por diferentes edificios que estaban vinculados a su pasado industrial. Empezando por su edificio más emblemático y el distintivo de la ciudad: La Masia Freixa. Este edificio, con claro corte gaudiano fue construido por el arquitecto Lluís Muncunill y Parellada, entre el 1905 y 1910. Anteriormente había sido la sede de la fábrica textil del empresario Josep Freixa. Posteriormente, él mismo quiso que esa construcción pasase a ser su residencia familiar. El edificio está dentro del Parque público de Sant Jordi y destaca por sus arcos y sus bóvedas de corte, sus muros pintados de blanco y un torre que sobresale del resto del edificio. Esta joya modernista fue comprada por el Ayuntamiento en 1959 y actualmente es la oficina de Turismo.

La ruta también nos llevó a descubrir la Casa Alegre de la Sagrera, una casa reformada al estilo modernista que en su inicio fue la residencia y taller de Joaquim de Sagrera, uno de los empresarios de industria lanera más potentes de Terrassa. La casa conserva muestras del mobiliario original que utilizaba la familia y colecciones de arte como las pinturas de Josep Martínez Lozano,  Fèlix Mestres, Laureano Barrau o una colección de la cerámica de arte oriental de Salvans.

Después de estas dos extensas visitas realizamos un recorrido por las calles visitando otros edificios que tenían un pasado industrial pero de corte modernista: El Mercat de la Independencia, edificio que se construyó en 1908 (el mismo año que la Guerra de la Independencia) y es la que guarda la estructura metálica en la arquitectura modernista más grande de Terrassa. Es una obra del arquiteco Antoni Pascual i Carretero aunque, en 1906, lo sustituyó el arquitecto Melcior Vinyals i Muñoz. Justo en frente, se encuentra la farmacia Albiñana que anteriormente se conocía como la confitería de la viuda de Carné.  La decoración la realizó el artista local, Joaquim Vancells, que diseñó la fachada (mosaicos, cerámica, el reloj de flor y las guirnaldas de flores) y los interiores. La planta superior era destinada  a la vivienda familiar y se conservan aún los muebles originales. La planta baja luego pasó a ser una farmacia que continua su actividad actualmente.

También hicimos un alto en el camino para conocer la historia de la Sociedad General de la Electricidad (actualmente local de comida rápida Viena), el Ayuntamiento (al igual que el antiguo que se encuentra situado en frente) o el edificio modernista de los Almacenes  Cortés i Prats, edificio que se construyó en 1868 para albergar un almacén de telas.

mNACTEC

 

Segunda Bus Parada: mNACTEC

La segunda parada fue la visita al Museu Nacional de la Ciència y la Tècnica de Catalunya (mNACTEC), una antigua fábrica textil. El edificio fue proyectado por el arquitecto Lluís Muncunill por encargo de la sociedad Aymerich, Amat i Jover, tres industriales de la ciudad. La fábrica construyó la máquina de Vapor que impulsaba todas las máquinas del edificio, destinadas a la industria lanera, cabe destacar que fue pionera en Catalunya a principios del siglo XX. La fábrica es una construcción única y una joya arquitectónica industrial del estilo modernista en nuestro país. El edificio está construido por 161 bóvedas, con la técnica que se conoce como volta catalana que se sostiene por 300 columnas de hierro fundido, las cuales también servían como bajante para el agua. Albergaba todo el proceso de elaboración de la lana: desde la entrada de la materia prima hasta la salida de los tejidos acabados.

La nave tiene un tamaño colosal con unos 20.000 m2 de planta, 11.000 m2 de las que se destinaron a la producción. Es precisamente en esta gran sala donde se expone las cuatro colecciones permanentes: la fábrica textil, l’Homo faber, Energeia y El Transporte. Nuestra visita nos llevo a ver la parte de fábrica textil, visitando las recreaciones de las carboneras, las calderas, entrar en la chimenea y ver la máquina de vapor de grandes dimensiones. Aprendimos como funcionaba y para que servía así como las diferentes máquinas de hilo para confeccionar las telas y conocer de cerca como vivía la clase trabajadora y que hacía en su jornada laboral diaria. Las recreaciones en forma de decorado hacen que una persona pueda meterse un poco en la historia. Aunque hay historias como la de los niños que utilizaban para limpiar las chimeneas, a día de hoy, cuesta un poco imaginar.

El alto en el camino fue comer en el Restaurante La Terrassa del Museu. Situada en la azotea del edificio, el resturante cuenta con una terraza donde se puede apreciar los acabados arquitectónicos del edificio así como unas estupendas vistas de la ciudad de Terrassa. El menú ofrece un menú moderno y elaborado, siempre con base procedente de la cocina de mercado de tradición mediterránea. Los precios de la carta oscilan entre 18-30 €. Pero las vistas… ¡ai las vistas! Eso no tiene precio.

Dirección: Rambla d’Ègara, 270. Horario: de martes a viernes, de 9 a 18h. Sábados, domingos y festivos, de 10 a 14.30h. Lunes cerrado. Julio y agosto de 10 a 14.30h. Precio:  4,5 €. Reducida: 3,5-2 €.

xatic4

 

Tercera Bus Parada: Can Tinturé y Museu de La Rajoleta

Como última parada, pero no menos interesante, el autobús se dirigió ‘ a ciegas’  a la dirección de Esplugues de Llobregat. Allí nos esperaba dos museos dignos de ser descubiertos: Can Tinturé y el Centro de Cerámica y Arqueología Industrial “Pujol i Bausis”, más conocida como La Rajoleta.

Can Tinturé es un museo construido en una casa señorial del siglo XIX y fue proyectada por el arquitecto Claudi Duran i Ventosa. Es un museo exclusivo dedicado a la ‘rajola’ (azulejos), una pieza de cerámica de pequeño tamaño que cogió fama a principios de siglo XX como elemento decorativo. Este museo expone la colección de Salvador Miquel, pionero en otorgar a este material el valor artístico y cultural que se merecía. El espacio expone un total de 3.000 piezas que abarcan toda la etapa preindustrial: desde el siglo XIV hasta el siglo XIX. Cabe decir que este museo es el único en nuestro país dedicado a la cerámica de muestra.

La visita de Can Tinturé se puede complementar con la visita a la fábrica La Rajoleta, a unos pocos metros de distancia. Un espacio hecho museo pero que antiguamente fue una fábrica que producía las piezas de cerámica por encargo. Su auge en la producción fue durante la época de esplendor del modernismo y el noucentismo a finales del siglo XIX. Arquitectos como Antoni Gaudí, Antonia Maria Gallissà i Soqué, Josep Puig i Cadafalch, Lluís Domenech i Montaner fueron los principales clientes de esta fábrica. Y ante esto, La Rajoleta se convierte en un espacio obligado si queremos saber la forma en que se elaboraban las piezas que conforman las grandes construcciones como el Parc Güell, el Hospital de Sant Pau, la Casa Atmetller o la Casa de les Puntxes por ejemplo.

Este conjunto patrimonial es de primer nivel y en el recorrido podemos ver las diferentes estancias del proceso de elaboración de las piezas: la preparación de la tierra,  como se elaboraban las piezas y su cocción con diferentes hornos de alto valor histórico (estilo árabe, dos enterrados, dos de botella y uno de reflejo metálico).

Dirección: C. de l’Esglèsia, 36.  Horario: De martes a sábados, de 17 a 20hSábados, domingos y festivos, de 10 a 14h.  Visitas concertadas los domingos en La Rajoleta. Precio:  3 €. Reducida 1,5 €.

 

Pero… ¿Qué es el XATIC?

La Xarxa de Turisme Industrial de Catalunya (XATIC) es una asociación formada por 25 localidades catalanas que han conservado su patrimonio industrial de Catalunya, desde los más tradicionales a los más modernos.  La región catalana cuenta con muchos espacios ya sea museos, centros de interpretación, antiguas fábricas o minas. Estos espacios permiten conocer de cerca toda esta producción industrial, que ha favorecido a la transformación del territorio y a la sociedad catalana. XATIC organiza muchas actividades a lo largo del año pero si te haces socio aún puedes tener muchas más ventajas: descuento en alojamientos, actividades o restaurantes.

Más información en la web de XATIC.

Toda la información del evento pudo seguirse en RRSS a través de los hashtags: #busacegues #busXATIC #comsonlescoses #setmanaXATIC #Turismeindustrial

Licenciada en Humanidades, especialidad Arte, y Periodismo por la UPF. También ha cursado posgrados de Marketing digital y Social Media. Periodista que ha trabajado para diferentes medios y empresas del ámbito cultural. Se considera comunicadora cultural en todas sus vertientes siendo el arte, la fotografía y los viajes su pasión.

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