Shakespeare vs Cervantes, dos genios 400 años después

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Hoy en día, todos aquellos que nos mueve la pasión por la Literatura, vivimos enchufados al challenge de Goodreads (que ya nos hace hasta perder horas de sueño) y que devoramos releyendo —no sabemos porque extraña razón— los clásicos, siempre acabamos con la misma pregunta ¿Tú eres más de Shakespeare o de Cervantes? Y es que sí señores, si uno ha pasado por el bachillerato y ha hecho carrera de Letras sabe de sobras que estos dos escritores son coetáneos, vivieron el mismo período y la coincidencia de que ambos indagaran en las pasiones del alma humana, cada uno desde su respectivo género literario, los han convertido en dos iconos de la literatura universal. Y como suele pasar con todo, muchos estudiosos han intentado encontrar similitudes, a pesar de la distancia geográfica, entre estos dos escritores como si un ser superior los hubiera puesto ahí a propósito para que las generaciones posteriores inundáramos las redes sociales con artículos como este. Aquí os dejamos unos cuantos tips para saber algo más de estos escritores sino lo sabéis ya, ¡claro está! y a propósito que este año se cumple los ‘supuestamente’ 400 años de la muerte de ambos.

 

1. ¿Morir o no morir al mismo tiempo?

En el año 1995, la UNESCO declaró el 23 de abril el Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor con el fin de incentivar la lectura, promover la industria editorial y la protección de los derechos de propiedad intelectual de los autores. La institución eligió esta fecha clara porque se dice que estos dos escritores murieron el 23 de abril de 1616. Y con esto se arma el lío cuando algún iluminado se le ocurrió mirar los calendarios y encontró el quit de la cuestión. Según el calendario juliano, Shakespeare sí hubiera muerto el 23 de abril pero según el gregoriano no. Su muerte llegaría semanas después, el 3 de mayo. En el Reino Unido se implantó el calendario gregoriano en el año 1756. Así que el 23 de abril no era el mismo en fecha para Shakespeare que para Cervantes, ya que en España se adoptó en el 1582 como también lo hicieron Francia e Italia. ¿Nos seguís? Es decir, que allá por el año 1616, cada país se encontraba en un mes y un día distinto. Un lío propio de una comedia shakesperiana. Pero es que, además, Cervantes no murió el 23 de abril sino un día antes y fue ese mismo día cuando se celebró su entierro. Y más aún es que los 23 de abriles también nacieron y murieron otros escritores importantes que han contribuido mucho a la historia de la Literatura y del que poco o nada se habla: Garcilaso de la Vega (el único que se sabe que murió de verdad en esta fecha) pero también lo hizo William Wordsworth (1850), Rupert Brooke (1915), Edgar Neville (1967), Josep Pla (1981) o Pamela Lyndon Travers (1996).

 

2. El Shakespeare cervantino

Hay teorías conspirativas propias de un capítulo de Expediente X relacionadas con la identidad estos dos escritores. Muchos dicen que fue Cervantes, en uno de sus viajes se dejó caer por Inglaterra, adquirió el pseudónimo de Shakespeare y creó todas sus obras.  Otros, los más románticos en la materia dicen que ambos escritores se conocieron. Quizá en esos años negros que no sabemos nada de Shakespeare, el escritor viajó a Italia y España donde se empapó de obras literarias que le servirían para escribir sus obras teatrales. Pero la realidad es que ambos tuvieron vidas totalmente distintas y sus caminos no llegaron a cruzarse. Cervantes tuvo una vida ajetreada y sin facilidades: herido en la batalla de Lepanto donde se quedó manco, encarcelado por los turcos durante cinco años en Argel, viviendo penurias económicas durante su vida (no conoció el éxito con la publicación de sus obras). En cambio, de William Shakespeare apenas hay información sobre su vida. De ahí que muchos piensen que no existió y que solo era un pseudónimo en el cual se escondía otro de los grandes escritores. Lo cierto es que nadie puede situar en el mapa biográfico, con total exactitud, en que momento de su vida deja su pueblo natal, Stratford-upon-Avon, y se embarca en el mundo en su trabajo como dramaturgo hasta llegar a ser copropietario de una compañía teatral. Lo que sí sabemos es el único momento de cruce en la vida de estos dos escritores. Fue en el año 1613 cuando se incendia el teatro The Globe en Londres donde gran parte de sus obras se perdieron. Entre estas también se quemó una comedia titulada Historia de Cardenio y que estaba inspirada en un personaje de la primera parte del libro El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Esta pieza teatral fue escrita por Shakespeare, junto a John Fletcher, y la compañía King’s Men la estrenó el 1613. Solo se pudo representar dos veces antes del incendio pero la historia de esta pieza teatral es todo un misterio y apunta a que el genio inglés habría tenido en sus manos una versión del Quijote, traducida por Thomas Shelton en el año 1612. Al leerlo, quizá, le llamó la atención la trama del personaje Cardenio y la historia de amor con Lucinda. Han sido siglos de hallazgos inútiles por encontrar la obra. En 1727, el dramaturgo y editor de Shakespeare, Lewis Theobald, sacó la obra Double Falsehood (Doble falsedad), una adaptación de la comedia shakesperiana de Cardenio pero se acusó a la obra de falsa autenticidad. Tras este acontecimiento pasaron muchos siglos, especulaciones y trabajos de investigación para intentar encontrar algo de información sobre esta obra teatral. Hasta el año 2007 que la Royal Shakespeare Company autentificó la existencia de esta obra de Shakespeare.

 

3. Una copia más del First Folio de Shakespeare

Este año los investigadores han encontrado un nuevo First Folio que fue impreso en 1623, siete años después de la muerte del dramaturgo. Y ya van 234. Un ejemplar en tres volúmenes de la primera edición que recopiló las principales obras de teatro escritas por William Shakespeare, entre las que está una de las más populares ‘Macbeth’. El hallazgo ha se ha producido en una mansión ubicada en la isla de Bute, en Escocia. Si no fuera por estas pequeñas joyas que van apareciendo jamás se hubiera conocido las obras del dramaturgo inglés. ¿Os preguntáis que hubiera sido del cine y el teatro si no se hubieran descubierto estos First Folio? Puro vacío.

 

4La locura, fuente de inspiración

Shakespeare y Cervantes fueron los padres del teatro y la novela moderna tal como lo conocemos a día de hoy. Pero si leemos las dos principales obras de ambos, Hamlet y El Quijote, vemos que hay muchos puntos que unen a estos dos genios de la literatura. Tanto Hamlet como El Quijote encumbraron a estos dos escritores al estrellato mundial, las dos novelas salieron a la luz en un espacio de tiempo relativamente corto. Mientras que la joya literaria de Cervantes se publicó en 1605, la del dramaturgo inglés se realizó entre 1603 y 1605, aunque no se sabe la fecha con exactitud. Lo más sorprendente es que ambas tienen un nexo común: la locura de sus protagonistas. Ésta forma parte de la condición humana intrínseca y desarrolla las diferentes tramas. Como ya se sabe, en El Quijote se queda tocado a causa de su obsesión por devorar libros de caballerías mientras que Hamlet finge enloquecer para así vengarse de la muerte de su padre en manos de tu tío Claudio. Aunque el concepto de demencia en ambos personajes se trata desde puntos de vista contrapuestos cabe recordar que, tanto Shakespeare como Cervantes, lo utilizan como forma de denuncia hacía la sociedad en la que viven. Por un lado, el escritor español emplea al Hidalgo para hacer una crítica de los valores tradicionales. Es decir, El Quijote se vuelve loco leyendo los libros de caballerías y muere buscando ese ideal en un mundo que ya no es así y que se ha destruido. Idealismo y realismo recordemos que este concepto se personifica en la figura de Sancho que se burla de El Quijote chocan constantemente con el personaje. Cervantes crítica a través de su personaje los cánones que hasta ahora habían prevalecido en la sociedad: la degradación de unos valores que ya han quedado obsoletos. Pero es que con el caso de Hamlet nos encontramos la misma crítica a pesar que el tratamiento de la locura se encuentra en otro punto contrapuesto. Hamlet finge ser loco, al principio, porque es una especie de refugio porque se siente solo, traicionado y desconfía de todo el mundo. La demencia es como una especie de armadura frente a un mundo que ve que está corrompido. El asesinato de su padre por parte de su tío que solo busca perpetuar su poder a través del reinado no es más que un símil con la sociedad del Reinado de Isabel II. A través de Hamlet, Shakespeare crítica a la reina Isabel y los gobernantes de la época como personas corruptas, de poder ilegítimo y absolutista capaz de perpetrar las peores fechorías para mantener el dominio de su poder.

 

5. El Quijote 2.0

Si hay alguien que en pleno siglo XXI que no haya leído el Quijote y se niegue a coger semejante tocho podemos decir ya que las hazañas del hidalgo español se pueden leer en twitter a través de la cuenta @elquijote1605. La idea la tuvo un programador informático que utilizó un programa de software para dividir la novela en 17.000 tuits e ir subiéndola diariamente a través de esta red social. Millenials del momento ya no tenéis excusa para decir que no leéis a los grandes clásicos! 

Los que quieran saber más sobre este proyecto pueden visitar su web: www.quijote17000

 

Licenciada en Humanidades, especialidad Arte, y Periodismo por la UPF. También ha cursado posgrados de Marketing digital y Social Media. Periodista que ha trabajado para diferentes medios y empresas del ámbito cultural. Se considera comunicadora cultural en todas sus vertientes siendo el arte, la fotografía y los viajes su pasión.

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