Tarragona o cuando el legado romano cobra vida

La ciudad de Tarragona revive durante estas semanas su pasado más glorioso con el festival cultural internacional ‘Tarraco Viva’. Más de un centenar de actividades destinadas para todos los públicos, repartidas por los diferentes monumentos y espacios históricos de la ciudad, revivirán todo el esplendor de la época romana. Como novedad, este año el festival quiere convertirse en punto de unión para conocer otras civilizaciones del Mediterráneo. Egipto y Roma dan vida estos días a la antigua Tarraco y nosotros te contamos que puedes ver si te escapas a esta ciudad

tarragona3
Anfiteatro romano © Núria A.T

Tarragona tiene sabor a sal en todos sus rincones y en cada una de sus piedras porque es al lado del mar donde comenzó su historia. Cualquiera que haya visitado la ciudad, en cualquier época del año, y divise la costa por encima del anfiteatro sabe que Tarragona le hace especial su enclave privilegiado. Hubo un tiempo en que el Mediterráneo era un flujo de idas y venidas de civilizaciones que luchaban por expandir su territorio. Entre estas, sin duda, la romana se lleva la palma. El esplendor de esta cultura se extendió, en gran parte, por todo el sur de Europa, siendo la Península Ibérica – Hispania como se conocía entonces- una de las localizaciones favoritas de los emperadores para instalar sus bases militares. No es de extrañar que los hermanos Escipiones vieran en este enclave algo mágico donde asentarse en su expansión de territorio en plenas Guerras Púnicas. Fue, precisamente, Cneo Cornelio Escipión quien no dudo en atacar a un pequeño campamento cartaginés justo al lado de un poblado ibérico, llamado Kese, cerca del mar (ahora es un poco difícil imaginárselo con tanto edificio) y asentar allí las bases de lo que sería la futura Tarraco. Este enclave se convertiría en la primera base militar del ejército del imperio romano fuera de la península itálica y la más importante para la conquista de Hispania. Pero no fue hasta la segunda mitad del siglo I a. C. que pasó a ser colonia oficial del Imperio Romano bajo el nombre de Colonia Iulia Vrbs Triumphalis Tarraco y, posteriormente, la capital de la Hispania Citerior Tarraconense. Como capital de una provincia tuvo el privilegio de que por sus calles se pasearan emperadores de la talla de Julio Cesar o Augusto. Además, estos grandes personajes ayudaron a que desde Roma monumentalizara la ciudad con el fin de aumentar su prestigio y convertirla en un enclave comercial importante dentro del a cuenca del Mediterráneo. Gracias a esta gloriosa historia, los visitantes que pasean por Tarragona pueden disfrutar de un conjunto arqueológico excepcional y que fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000.

 

Velo funerario Al Fayum. Museo Pushkin de Moscú via Wikimedia Commons
Velo funerario Al Fayum. Museo Pushkin de Moscú via Wikimedia Commons

 

Tarraco Viva: el legado romano cobra vida

¿Sabéis que son los retratos de Al Fayum? Dentro de la Historia del Arte se considera una de las manifestaciones artísticas más impresionantes de una parte de la historia de Egipto. Son retratos realistas que se realizaron para el enterramiento de momias usando la técnica greco-romana del encaustado (pintadas sobre una tabla de madera y usando pigmentos) o témpera. Su peculiaridad radica en que ya no son retratos de divinidades egipcias como adorno ornamental a las tumbas sino de personas reales, de todas las edades, que posiblemente pertenecen a ciudadanos anónimos de esa región. La pintura se ponía a la altura de la cara, como otorgándole un aire de individualidad, y en ella aparecen detalles que sirven para saber su procedencia, la profesión o el mismo status del difunto. Todas datan de un período que va entre el siglo I al III d. C y muchas se encontraron en la necrópolis situada en la región egipcia de Al Fayum, a unos 130 km del sudoeste del Cairo. El descubrimiento arqueológico de estos retratos, en el año 1887, puso al descubierto como grandes civilizaciones, como son la egipcia, la griega y la romana, fusionaron sus culturas en un proceso de asimilación de las costumbres egipcias de una forma espectacular y en un mismo territorio. Da la casualidad de que estos conjuntos de retratos se encuentran ahora escampados por los diferentes museos de Europa. Uno de estos, un velo funerario procedente de Saqqarah que representa un difunto en forma de joven con vestimenta romana y acompañado de los dioses Osiris, dios de la resurrección, y Anubis, guardián de las tumbas, quienes están en una posición de acompañamiento, se encuentra en el Museo Pushkin de Moscú. La pose del joven es muy parecida a una que se encontró en un sarcófago conservado de la necrópolis de Tarragona. Y os preguntaréis ¿Qué tiene que ver esto con el festival cultural Tarraco Viva? Pues bien. Tiene que ver mucho.

Si durante los días, concretamente del 15 al 29 de mayo, paseáis por la ciudad de Tarragona y a vuestro paso os encontráis personas disfrazadas de gladiadores, emperadores, bellas patricias, faraones, esclavos o generales romanos no es porque los tarraconenses hayan perdido la cabeza sino que estaréis ya inmersos de pleno en el Festival Tarraco Viva, que este año llega a su decimoctava edición y cada año no deja de crecer en importancia y visitantes. Durante dos semanas, la ciudad revive su pasado romano más glorioso con un total de 124 actividades -talleres, conferencias, representaciones a pie de calle, historia teatralizada o jornadas gastronómicas- que se desplegan en distintos recintos monumentales históricos. Como novedad este año, el festival quiere presentar la historia del Imperio Romano con su conexión con el Mediterráneo y su relación con otras civilizaciones que han compartido este mismo mar en siglos pasados. La civilización escogida este año es la cultura egipcia partiendo del análisis de este retrato procedente de Al Fayum. A través de las distintas actividades el festival quiere explicar la relación del antiguo Egipto con la antigua Roma con charlas, visitas comentadas, recreaciones históricas o lecturas dramatizadas abordando cuestiones como las siguientes: ¿Cómo vivían los soldados romanos afincados en Egipto?¿Cómo afectó que Augusto pusiera Egipto como una provincia romana de su imperio? ¿Cómo influyó Egipto en la historia de Roma? ¿Qué tenían en común y diferente estas dos civilizaciones? En definitiva, el festival Tarraco Viva es un festival cultural único que se ha convertido en un excelente punto de encuentro entre el público y los profesionales de la divulgación histórica del mundo antiguo.

Os podríamos listar el sinfín de actividades que tienen programadas pero podéis descargaros el programa entero a través de este enlace: Tarraco Viva 2016.

 

Lugares de la antigua Tarraco: los imprescindibles que visitar
Detalle Foro de la Colonia @Núria A.T
Detalle Foro de la Colonia @Núria A.T

Los yacimientos arqueológicos que posee Tarragona son de primer nivel y merece una visita por todos ellos. El recorrido lo iniciamos visitando el Anfiteatro romano. La joya más bien conservada de la ciudad. Esta construcción, en forma elíptica y con una fosa en la parte inferior de la arena, se edificó en el siglo II d.C fuera del núcleo urbano y muy próximo a la Vía Augusta. Su enclave al lado del mar facilitaba la descarga de animales para los espectáculos que normalmente los había de dos tipos: la lucha de gladiadores (munera) o las cacerías de fieras (venationes). Sentarse en las graderías en un día de sol radiante es perfecto para disfrutar de las vistas y la brisa del Mar Mediterráneo. Pero también para contemplar los restos de la basílica paleocristiana de Santa María de Miracle, datada del siglo VI y alzada dentro del mismo recinto, y que posteriormente se convertiría en una iglesia románica durante el siglo XII. Si seguimos nuestro recorrido, ahora toca visitar lo que era el Circo Romano. Cimentado en el siglo I d.C, se encontraba dentro del núcleo urbano de Tarraco, a diferencia del anfiteatro, y es uno de los mejores conservados de Europa. El circo tenía una longitud de 321 metros y era el lugar donde se realizaban los espectáculos llamados ludi circenses o las carreras de cuadrigas. Actualmente se puede visitar la parte oriental, lugar donde se situaba la porta triunfalis, la gradería y algunos arcos inferiores que eran los que aguantaban la gradería superior. No lejos del circo se encuentra el Foro de la Colonia, el corazón neurálgico de la ciudad de Tarraco, punto de encuentro y donde acababan las principales calles y concentraba la actividad administrativa, cultural y social. Actualmente se pueden ver alguno de los restos de estos edificios en cuatro de las calles: Cardenal Cervantes, Lleida y Gasòmetre.

Si nos desplazamos fuera de la ciudad, es importante no dejar de visitar los vestigios romanos el Acueducto de les Ferreres, más conocido como el Pont del Diable. Era uno de los dos puentes que abastecía la ciudad de agua y actualmente se conserva unos 217 metros en perfecto estado y se sitúa en medio de un parque donde se puede contemplar y disfrutar de la biodiversidad de fauna y flora mediterranea. Un paseo a la luz del sol bien merece perder una mañana entera. Sin embargo, si disponéis de coche y os apetece pasar por las poblaciones costeras que se encuentran en los alrededores de Tarragona, os recomendamos que visitéis la Cantera romana de Mèdol, no tan conocida pero si de una riqueza histórica importante. Los que visiten la zona verán un hoyo de más de 200 metros de longitud y en el centro se alza una aguja de piedra, de 16 metros de altura, que marca la cota original de la roca antes de hacer la extracción de la piedra. Se dice que Tarraco se construyó con la extracción de estos 50.000 m3 de piedra pero lo cierto es que mucha de esta materia prima sirvió también como negocio para la exportación en época romana. Actualmente, la zona se ha convertido en un microclima con un alto interés ecológico que vale la pena conocer.

Por último, si os apasiona la historia romana de Tarragona y queréis saber como era la vida en su pasado romano os recomendamos no perderos dos importantes museos. El Museo de Historia de Tarragona con diferentes fondos de colecciones de objetos de las distintas etapas históricas de la ciudad pero ya de por sí merece la pena la visita para ver una maqueta de la ciudad de Tarraco tal como era. El segundo que os recomendamos es el Museo Nacional Arqueológico de Tarragona, el más antiguo en Catalunya en su especialidad y el más completo en cuánto a material y objetos arqueológicos sobre Tarraco que se han encontrado en los yacimientos excavados en distintos puntos de la ciudad de Tarragona. Además, el Museo gestiona los equipamientos arqueológicos como la Necrópolis paleocristiana, el edificio de Servicios Centrales (lugar que alberga una biblioteca especializada en historia y arqueología clásica) e importantes conjuntos arqueológicos  como son las villas romanas que se encuentran en Centcelles y Altafulla.

Museo Nacional de Arqueologia de Tarragona @ Núria A.T
Museo Nacional de Arqueologia de Tarragona @ Núria A.T

Licenciada en Humanidades, especialidad Arte, y Periodismo por la UPF. También ha cursado posgrados de Marketing digital y Social Media. Periodista que ha trabajado para diferentes medios y empresas del ámbito cultural. Se considera comunicadora cultural en todas sus vertientes siendo el arte, la fotografía y los viajes su pasión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *