#YOMEQUEDOENCASA y seguiremos viajando en un futuro

Escribo estas reflexiones en mi segundo día de confinamiento en casa para reflexionar sobre todo lo que concierne a la crisis del coronavirus y por la campaña que se ha creado de #YOMEQUEDOENCASA.

Para comenzar me parece más que lamentable ver como, desde muchos ámbitos del sector del turismo y viajes, se han tomado la pandemia del coronavirus como algo de no tomárselo con preocupación. He visto blogueros irse de viaje y subir sus contenidos como si no pasara nada; expertos periodistas de viajes, con años de experiencia a sus espaldas, no darle importancia e incitar e incentivar a las personas a viajar como si no pasara nada. Me parece un grave error por parte de todos, una irresponsabilidad como influencer de un ámbito y del que estos meses he visto un poco de vergüenza al que pertenecer.

Después hay otra parte que me hace cabrearme y mucho. Es la nefasta gestión de esta crisis por parte del Gobierno central. Tarde, mal y con un número de infectados que no para de crecer en un 30% en 24 horas.

He visto a políticos no cancelar una manifestación multitudinaria (a principios de marzo) cuando ya a mitad de febrero se veía que la cosa iba a explotarnos en toda la cara, otros políticos de viaje a Italia como si no pasara nada, otro en cuarentena saltándose la para ir a una reunión, otro centralizando el Estado, cuando ahora lo que hace falta es la descentralización para parar la expansión. Estamos gobernado por un atajo de inútiles que no saben afrontar cualquier tipo de crisis que les explote en la cabeza y lo que es más grave: no tener una planificación previa para actuar con la mayor rapidez posible.

Una vez más, son la clase obrera, la gente corriente la que está haciendo todo lo humanamente posible para que esto no se expanda. Y no hablo del personal sanitario que, a pesar de los recortes y los pocos recursos, son los que están siendo los verdaderos héroes. También las personas de los supermercados y de cualquier comercio de servicio básicos. Nada de lo que digan podrá recompensar la labor humanitaria que están haciendo. De todo esto, lo único que se puede sacar en positivo es el hecho de que veremos los problemas del prójimo, del que viene en una patera, del que escapa de una guerra o del que vive en un país con problemas económicos, sociales y políticos a aprender a ser un poco más solidarios y empáticos con ellos.

El error está en creer que el problema no está en nosotros/as pero si lo está:

  1. Qué si un viajero viaja de un lugar a otro y resulta, que dentro suyo está incubando el COVID-19, puede infectar a otra persona sin saberlo. Ahora párate a pensar que si viajas a un lugar donde no el virus no ha estado en contacto con otras personas, tú sin saberlo puedas convertirte en el paciente cero que cree una crisis sanitaria en ese país ¿Cómo experto en viajes eso no se te puede pasar ni un minuto por la mente?
  2. Subir un stories cometarios del tipo tíos que estoy en el aeropuerto”, “…que no pasa nada veis”, “que aquí todo está en calma”, “que es una exageración”, etc. Son unos comentarios que los he visto en repetidas ocasiones y de los que he sentido una profunda vergüenza ajena.
  3. Cómo expertos deberíamos aprender primero a consultar las fuentes y organismos oficiales sobre el estado de la situación. Y ser prudentes, solo eso, antes de ir subiendo contenido a las redes sociales.
  4. Luego están aquellos blogueros que se dedican a ganar dinero con afiliación a temas sobre la muerte con el coronavirus. A todos ellos les pregunto ¿Dónde habéis dejado vuestra jodida humanidad? Os merecéis que nadie os lea.

Siempre he creído que al ser influencer o experto en una materia se contribuiría a hacer un mundo mejor. Pero veo que no es el caso tampoco. Ante semejante panorama, lo mínimo que podemos hacer es callar, cuidarnos y hacer caso a las recomendaciones de los expertos. Creo que hay que ser responsable a nivel individual por el bien colectivo. El mundo no es mío, ni tuyo sino de todos. Por eso mismo #YOMEQUEDOENCASA.

Lo que si que tengo claro que es cuando toda la pandemia se pare, yo volveré a viajar, por mí blog va de espacios culturales, y será mi forma de ayudar a que la cultura salga otra vez a flote. La música, la pintura y el séptimo are nos están ayudando en estos días de confinamiento. Cuando todo pase, nadie se acordará de ella pero de ella vivimos mucha gente. Y la cultura necesitará la ayuda de todos los viajeros.

Licenciada en Humanidades, especialidad Arte, y Periodismo por la UPF. También ha cursado posgrados de Marketing digital y Social Media. Periodista que ha trabajado para diferentes medios y empresas del ámbito cultural. Se considera comunicadora cultural en todas sus vertientes siendo el arte, la fotografía y los viajes su pasión.

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